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Amor propio

  El día de hoy me llamo amigo, el día de hoy sé que habito la fuente de los deseos, el día de hoy las emociones se confunden con los sentimientos, el día de hoy me observo jugar con el viento pues mientras mis párpados se vuelven pesados, mis pies dejan de causar ruido al caminar y se mueven entre nubes. El día de hoy te pido, ¡Hazte presente siempre que tenga mi miedo o duda! por que, mi voluntad está a prueba y mi mente me traiciona, necesito mucho más de ti. El día de hoy te pido ¡Enciende la luz de los candiles!, necesito volverte a mirar por un instante antes de dormir de nuevo y caer en el eterno sueño de estar viviendo sin siquiera existir. El día de hoy puedo reparar el vaso que se rompió, El día de hoy recibo tu agua en mis manos, y la sostengo para que puedas dar a todos de beber solo por la dicha de poder verte sonreír. El día de hoy te pido ¡Baila con migo!, ¡abrázame fuerte!, ¡incendia mi fuego eterno!, ¡pon mis ojos en el aura de quien con sosiego me reconforta y me ...

Bondad

Detrás de una persona bondadosa suele haber una serie de sufrimientos y experiencias de las cuales hubo que salir adelante y seguro que es algo común en nuestros días, encontrarnos con la misma serie de hechos y situaciones, sin embargo estos seres no bloquean su capacidad de amar a sus semejantes, sino que se volcán a cuidar y servir a aquellos que están en el proceso de duelo, que experimentan el dolor o el desasosiego, la pobreza e incluso algún vicio o patrón de conducta auto destructivo.  Si me lo preguntan a mi me encantan estos seres, son extraordinarios pensadores, suelen enfrentar las batallas más enardecidas con sigo mismos pues pese a que hayan efectuado un trabajo de restauración, pese a haber resurgido y aparezcan como personas que promueven la paz, la lealtad, el amor, el altruismo. Pese a todo ello muy en el fondo las memorias aun existen y aunque ya no lastiman tanto aveces basta un solo movimiento mental, un hecho simple para que las heridas se vuelvan a re...

Silencio

Y cuando el silencio toca la puerta espera que haya detrás un cúmulo de voces a las cuales haya que apagar, pero llegó tarde, antes pasó por aquí la valentía y se llevó a patadas las tristezas que hacían eco aún, arrastró de las greñas la insolencia de la ira y por último dejó un par de juguetes en el espacio donde había recuerdos de insatisfacción y hechos desoladores. El silencio también buscó en la recámara y ya no estaba allí, buscó las cosas que había dejado para tenerle preso pero, donde había incertidumbre dejó una flecha rota, donde había miedo una tabla partida por la mitad, dónde había introversión un vestido de fiesta, donde había cansancio un legado tras otro decidiendo su victoria final.  El silencio sintió que se convertía en pasos, cada paso ahora lleva un plan en marcha, tan cauteloso como el movimiento de la raíz del árbol que crece sin que se note su movimiento, pero moviéndose y creciendo durante noches y días. El silencio se encontró entre las pausas de u...

Encontré tus ganas de vivir, Parte 2

Se detuvo un instante en su andar y sin voltear me cuestionó. – Cuanto tiempo tenemos? - Ninguno, le indiqué - Yo debería estar camino a Cuernavaca y tu volando a Saltillo. Una vez que salió de asearse y vestirse, salió al pasillo y se quedó de pie con los brazos abiertos para que le observara, saqué de mi mochila una fragancia y se la lancé, la tomó en sus manos y se esparció un poco. – Genial, justo la imagen que tengo de ti, ahora hagamos el intercambio. Estimo que ya nos quedó clara la lección, me acerqué sonriendo, estirando la mano en señal de querer recibir algo, me sonrió y sus ojos se inundaron de alegría, arremangó su camisa hasta el codo y extendió su brazo para poner su palma sobre la mía sin tocarla. Siento mucho haberme apropiado de esto Te pido perdón y me hago responsable de los daños Tu deuda conmigo era solo económica y ahora está pagada Te libero de todo vínculo conmigo, no me debes nada, no te debo nada Te agradezco desde el alma. - Yo esperaba un ...

Encontré tus ganas de vivir

Miré el semáforo en rojo mientras me dirigía una vez más a esa tienda de bisutería al lado de Isabel la católica, escuché su sonido, ese sonido que tiene tu voz cuando ríe, el sonido de tu corazón emocionado, busqué y noté frente a ese Sanborns donde un día no quisiste entrar y las personas entraban y salían sin notar nada extraño, miré al lado de la entrada y allí estaban, las tenía un desposeído, me acerqué decidido, como si solo ésa fuera la encomienda del día, le saludé con suavidad y le miré sonriente, se ruborizó al sentirse descubierto y vulnerable. – Me puede acompañar? Le sugerí con suavidad y avanzó hacia dentro del establecimiento, avanzamos hacia donde el quería tomó una botella de agua y la destapó, tomó el líquido y me miró sonriente, la cajera le miró con desdén y le pidió que pague aquello, me dirigí hacia ella y le extendí mi tarjeta dorada, le indiqué – Lo que el pida o utilice yo lo cubriré. – Por un momento pensé que era mala idea si acaso se le ocurría echar mano...

Ven Amada mía, y quédate aquí!

Ven Amada mía, y quédate aquí!, estaba yo caminando por en medio del parque caminando a tu encuentro, me viste con los brazos abiertos en una mueca de no saber hacia adonde ir, sabias que te he estado buscando,  te miré a lo lejos entre las personas que vienen y van con prisa y luego haciendo señas llamé tu atención para que retomes tu lugar dentro de mi pecho, allí en donde muchos dicen que está el corazón, pero no se imaginan que en mi cuerpo allí estás tu, vibrante por la emoción de estar de nuevo juntos... Esta vez no tienes cuerpo físico y eso me dificultó sobremanera encontrarte, de nuevo me encontraste tú y hallaste el mejor lugar y momento para reunirnos.  Como estás? - Pregunté contento cómo si no fuera ya demasiado obvio, y en respuesta aumentaste el brillo de tu luz, un eco hondo hizo de tu voz un canto celestial, tu risa dulce y de aprobación me sedujo de nuevo, ya sé que es imperceptible para muchos pero el brillo en mis ojos dijo muy claro "estoy amándote"...

Pasión

La pasión que acampa en tu corazón espera por ti, no duerme ni deja dormir, te alienta desde la razón espera a que te decidas a vivir. La pasión que enérgica rompe tus límites se siente tan nítida en el pecho, que busca que su forma aprisiones y de esta vida salgas satisfecho. La pasión que acompaña el propósito palpita, vibra y te polariza te convierte en bandeja y depósito para la misión que te particulariza. La pasión que revela tu naturaleza para engendrar una nueva conciencia, irá más allá de tu fortaleza disfruta el camino y verás la diferencia.