En la vida hay amores que te dejan un profundo sentimiento de gratitud y cariño, hay otros que generan vacíos, procurando que la felicidad parezca posible solo a su lado, que demandan exclusividad emocional, no estoy hablando solo del amor de pareja (eros), al que todos aspiramos con al menos un ápice de logro (pragma), sino también del amor que introducimos en nuestras relaciones cotidianas, amor al prójimo y el amor familiar (storgé y philia). Para los primeros, quienes te otorgan la libertad y certidumbre de que estarán allí bajo cualquier circunstancia, les son facilmente entendibles los silencios y emociones, pues tienen la habilidad de ponerse en los pies del otro, asumen con responsabilidad su amor propio (philautia) y desde allí son capaces de acompañarte, la distancia y los defectos de caracter son habitualmente superados en su compañía. En cambio para quienes procuran tener exclusividad en tiempos, horarios y sentimientos, les es muy difícil entende...
La vida en este plano...