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Mostrando las entradas con la etiqueta Silencio

Silencio

Y cuando el silencio toca la puerta espera que haya detrás un cúmulo de voces a las cuales haya que apagar, pero llegó tarde, antes pasó por aquí la valentía y se llevó a patadas las tristezas que hacían eco aún, arrastró de las greñas la insolencia de la ira y por último dejó un par de juguetes en el espacio donde había recuerdos de insatisfacción y hechos desoladores. El silencio también buscó en la recámara y ya no estaba allí, buscó las cosas que había dejado para tenerle preso pero, donde había incertidumbre dejó una flecha rota, donde había miedo una tabla partida por la mitad, dónde había introversión un vestido de fiesta, donde había cansancio un legado tras otro decidiendo su victoria final.  El silencio sintió que se convertía en pasos, cada paso ahora lleva un plan en marcha, tan cauteloso como el movimiento de la raíz del árbol que crece sin que se note su movimiento, pero moviéndose y creciendo durante noches y días. El silencio se encontró entre las pausas de u...

Encontré tus ganas de vivir, Parte 2

Se detuvo un instante en su andar y sin voltear me cuestionó. – Cuanto tiempo tenemos? - Ninguno, le indiqué - Yo debería estar camino a Cuernavaca y tu volando a Saltillo. Una vez que salió de asearse y vestirse, salió al pasillo y se quedó de pie con los brazos abiertos para que le observara, saqué de mi mochila una fragancia y se la lancé, la tomó en sus manos y se esparció un poco. – Genial, justo la imagen que tengo de ti, ahora hagamos el intercambio. Estimo que ya nos quedó clara la lección, me acerqué sonriendo, estirando la mano en señal de querer recibir algo, me sonrió y sus ojos se inundaron de alegría, arremangó su camisa hasta el codo y extendió su brazo para poner su palma sobre la mía sin tocarla. Siento mucho haberme apropiado de esto Te pido perdón y me hago responsable de los daños Tu deuda conmigo era solo económica y ahora está pagada Te libero de todo vínculo conmigo, no me debes nada, no te debo nada Te agradezco desde el alma. - Yo esperaba un ...

De tu pausa

Te aletargas usando pasatiempos,  huyes de conflictos y sombras, ganas juegos, creas contratiempos, mientras tu alma lento escombras. Aun así avanza la vida inerte y rutinaria, sin tu aprobación sigues generando pasado, se aleja tu infancia el sueño y la plegaria, mas la conciencia exige saber por que has llorado. Te observas, te vigilas desde adentro, los golpes, cicatrices y heridas nuevas, cambias la compañía por un encuentro, que escuchando sepa en donde las llevas. Y así alguien pudo mirar allí donde te duele, pero de largo pasó sabiéndose lejano, ahora solo aumenta el dolor que te demuele, aprietas el puño y sueltas su mano. Cansancio y pobreza calan tu mente, pero ahogas el llanto de nuevo y te enfadas, fiel a tu perdición sigues sombrío y carente, la razón y la causa cedieron y están trituradas.

En la vida hay amores...

En la vida hay amores que te dejan un profundo sentimiento de gratitud y cariño, hay otros que generan vacíos, procurando  que la felicidad parezca posible solo a su lado, que demandan exclusividad emocional, no estoy hablando solo del amor de pareja (eros), al que todos aspiramos con al menos un ápice de logro (pragma), sino también del amor que introducimos en nuestras relaciones cotidianas, amor al prójimo y el amor familiar (storgé y philia).  Para los primeros, quienes te otorgan la libertad y certidumbre de que estarán allí bajo cualquier circunstancia, les son facilmente entendibles los silencios y emociones, pues tienen la habilidad de ponerse en los pies del otro, asumen con responsabilidad su amor propio (philautia) y desde allí son capaces de acompañarte, la distancia y los defectos de caracter son habitualmente superados en su compañía.  En cambio para quienes procuran tener exclusividad en tiempos, horarios y sentimientos, les es muy difícil entende...

Desierto

Cae la tarde y en el sigilo de la soledad que acentúa un poco más la tranquilidad de los recuerdos, las palabras rondan de nuevo, escarban en el aparente vacío de mis pensamientos, duran lo que  un respiro, son tantos y tan vacilantes, tan veloces que amenazan con dejar desnuda el alma en un arrebato de intensidad, tratan de hacerse entre las ocupaciones un breve espacio para reorganizarse y aparecer, pensamientos ligeros y apresurados, sueños y tristezas cortas, recuerdos fugaces difíciles de atrapar y rumiar, difícil de sostenerlo por más de unos minutos o segundos aveces. Así te ronda mi mente, así te hace de cuando en cuando una petición con palabras inaudibles, sentimientos ahogados, comienza de nuevo el desierto atrapa su calor mi escurridiza figura, atrapada queda en un árbol de espinas el alma, buscando la sombra suficiente para no desfallecer, la brisa suave por el calor acaricia al pasar, el canto del cenzontle y la chicharra suenan en mi mente y en esos segundos el ar...