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Mostrando las entradas con la etiqueta Oración

Yara

Hace mucho tiempo, en la luna azul de capricornio; nació una princesa en un castillo lleno de lujos, su padre (el rey) procuraba que a su familia le fuera asegurado un porvenir económicamente fructífero, realizaba constantes diligencias al país del dragón en donde lo conocían por su gran habilidad con la espada, su gran temperamento y su fuerza de voluntad. La princesa Yara era la hija predilecta del rey, compartía con sus dos hermanas la tranquilidad de saber que el futuro sería apacible, pero Yara se destacaba por su incansable pasión por ayudar a su padre y sus súbditos incluso en las más sencillas y nobles tareas, el rey se había aliado con los dragones obscuros de Paaon y sabía que sus días llegarían a su fin más pronto de lo que el mismo esperaba, concedió a sus hijas la satisfacción de la libertad para que cada una de ellas se desenvolviera en el mundo de la manera que a ellas mejor les pareciera, en su amor por ellas les ofreció diversos reinos y les facilitó el conocimiento...

Danza de sueños

La danza de la bendición comienza, comienza en un retumbar con un sonido que parece muy lejano, mis oídos acostumbrados  despiertan al resto de mis sentidos, como un extranjero en la propia tierra se renueva mi capacidad de asombro ahuyentando de los ojos la familiaridad, trayendo la conciencia física a cada uno de mis músculos y con las vibraciones del tambor mi cuerpo comienza a seguir desde la inercia los movimientos predecibles y cadenciosos de la danza, se acelera de pronto el corazón por la emoción el cambio de ritmo me lleva por un segundo por encima del suelo, límite de la libertad física, sobre el viento mis pies tocan en caricias ásperas el suelo. El brillo del sol se queda quieto y sereno mientras aquí abajo el viento acompaña la danza, suena de nuevo el tambor tranquilo, apenas marcando al tiempo que la respiración y el corazón recuperan su ritmo lento. Mi cuerpo no esta allí solo mi espíritu, sintiendo alegre su libertad y las bendiciones recibidas, las voces pare...