Hace mucho tiempo, en la luna azul de capricornio; nació una princesa en un castillo lleno de lujos, su padre (el rey) procuraba que a su familia le fuera asegurado un porvenir económicamente fructífero, realizaba constantes diligencias al país del dragón en donde lo conocían por su gran habilidad con la espada, su gran temperamento y su fuerza de voluntad.
La princesa Yara era la hija predilecta del rey, compartía con sus dos hermanas la tranquilidad de saber que el futuro sería apacible, pero Yara se destacaba por su incansable pasión por ayudar a su padre y sus súbditos incluso en las más sencillas y nobles tareas, el rey se había aliado con los dragones obscuros de Paaon y sabía que sus días llegarían a su fin más pronto de lo que el mismo esperaba, concedió a sus hijas la satisfacción de la libertad para que cada una de ellas se desenvolviera en el mundo de la manera que a ellas mejor les pareciera, en su amor por ellas les ofreció diversos reinos y les facilitó el conocimiento, siendo que en su sabiduría tenia por seguro que tanto más sabiduría pudieran acumular, mejor futuro tendrían y así podría el descansar en paz llegada su hora.
Yara sin embargo pese a ser la hija predilecta, también era quien poseía un espíritu más aventurero y más necesitado de cariño y ternura, encontró ella en la amistad de los súbditos del reino un gran cariño leal y sincero, y retó al destino tomando decisiones de adulto a muy temprana edad renunciando así a la protección desmedida que su padre le daba, sin embargo el le dio en todo momento pruebas de su predilección tomando como suyos los errores que el y su familia pudieran cometer, su madre atrapada en el abismo del abandono y la frialdad por parte de su marido, no reflejaba ser la reina que ella misma había soñado desde niña, sin embargo buscaba lo mejor para sus hijas sabiendo que ello era lo mas importante.
Yara pronto se enfrentó a las pruebas de la vida, las vagancias y algunos excesos que solo ella conocía, sufrió en silencio durante largo tiempo pero temiendo defraudar a su padre y luego al resto de su familia no daba muchas muestras del dolor que le agobiaba en su espíritu durante aquel tiempo de la prueba.
El rey terminó sus días como el mismo lo sabía, entre dolor y sufrimiento para el y para los que lo amaban, Yara a partir de entonces se encontraba y se separaba de su familia, se convirtió en el calor y la luz que el reino necesitaba para conservar la unidad y la fuerza, pero sin su padre se sentía exiliada de su propio reino. Sentía su amor destruido, sin embargo se hacia de nuevas fuerzas cada día, obtuvo lentamente su experiencia y sabiduría, necesitó de inteligencia, de su capacidad de valorar el amor y la amistad verdaderos.
Emprendió el camino años después habiendo renovado sus fuerzas aun con las heridas abiertas, encontró tras largos años en los reyes y en muchos de los servidores de otro reino el amor y la comprensión, se llenó nuevamente de pasión por la vida y entendió la parte del rompecabezas que le tocaba armar en su reino, con sus amigos, vecinos y compañeros de todo el mundo, se llenó de paz y tranquilidad provenientes de la fuente inagotable de amor.
Busca con ese nuevo y gran amor mantener su reino lleno de vida, todavía no son sus hijas portadoras y partícipes de esa inmensa alegría que busca llevar al reino, pero ya las flores del jardín fueron visitadas por las hadas para que el perfume que de ellas se desprenda alimente de nuevo los corazones de todos, esas hadas llevan en su ser la esencia de Yara quien les ha pedido desde muchas lunas antes sus favores y les ha pedido que alimenten y llenen de amor a estos seres.
Yo he visto los ojos de Yara y he encontrado en ellos la tranquilidad y ternura que una alma amorosa refleja, le agradezco por darme ese espacio entre sus múltiples tareas reales, le pido al cielo que ese amor que día a día crece le haga fuerte y no termine en este plano ni en toda la eternidad, antes bien que encuentre su cauce hasta el lugar de donde todo amor verdadero procede.
Mi vida también ha sido tocado por el amor verdadero y ha ido creciendo, le pido a dios que me permita seguir este camino que lleno de maravillas y lecciones.
Bueno esta es mi forma de decir que ahora la historia continuará con mucho amor y valentía.
Nuestro entusiasmo, nuestras acciones y nuestro amor dejándose guiar por el amor de Dios nos llevarán al mejor resultado.
La princesa Yara era la hija predilecta del rey, compartía con sus dos hermanas la tranquilidad de saber que el futuro sería apacible, pero Yara se destacaba por su incansable pasión por ayudar a su padre y sus súbditos incluso en las más sencillas y nobles tareas, el rey se había aliado con los dragones obscuros de Paaon y sabía que sus días llegarían a su fin más pronto de lo que el mismo esperaba, concedió a sus hijas la satisfacción de la libertad para que cada una de ellas se desenvolviera en el mundo de la manera que a ellas mejor les pareciera, en su amor por ellas les ofreció diversos reinos y les facilitó el conocimiento, siendo que en su sabiduría tenia por seguro que tanto más sabiduría pudieran acumular, mejor futuro tendrían y así podría el descansar en paz llegada su hora.
Yara sin embargo pese a ser la hija predilecta, también era quien poseía un espíritu más aventurero y más necesitado de cariño y ternura, encontró ella en la amistad de los súbditos del reino un gran cariño leal y sincero, y retó al destino tomando decisiones de adulto a muy temprana edad renunciando así a la protección desmedida que su padre le daba, sin embargo el le dio en todo momento pruebas de su predilección tomando como suyos los errores que el y su familia pudieran cometer, su madre atrapada en el abismo del abandono y la frialdad por parte de su marido, no reflejaba ser la reina que ella misma había soñado desde niña, sin embargo buscaba lo mejor para sus hijas sabiendo que ello era lo mas importante.
Yara pronto se enfrentó a las pruebas de la vida, las vagancias y algunos excesos que solo ella conocía, sufrió en silencio durante largo tiempo pero temiendo defraudar a su padre y luego al resto de su familia no daba muchas muestras del dolor que le agobiaba en su espíritu durante aquel tiempo de la prueba.
El rey terminó sus días como el mismo lo sabía, entre dolor y sufrimiento para el y para los que lo amaban, Yara a partir de entonces se encontraba y se separaba de su familia, se convirtió en el calor y la luz que el reino necesitaba para conservar la unidad y la fuerza, pero sin su padre se sentía exiliada de su propio reino. Sentía su amor destruido, sin embargo se hacia de nuevas fuerzas cada día, obtuvo lentamente su experiencia y sabiduría, necesitó de inteligencia, de su capacidad de valorar el amor y la amistad verdaderos.
Emprendió el camino años después habiendo renovado sus fuerzas aun con las heridas abiertas, encontró tras largos años en los reyes y en muchos de los servidores de otro reino el amor y la comprensión, se llenó nuevamente de pasión por la vida y entendió la parte del rompecabezas que le tocaba armar en su reino, con sus amigos, vecinos y compañeros de todo el mundo, se llenó de paz y tranquilidad provenientes de la fuente inagotable de amor.
Busca con ese nuevo y gran amor mantener su reino lleno de vida, todavía no son sus hijas portadoras y partícipes de esa inmensa alegría que busca llevar al reino, pero ya las flores del jardín fueron visitadas por las hadas para que el perfume que de ellas se desprenda alimente de nuevo los corazones de todos, esas hadas llevan en su ser la esencia de Yara quien les ha pedido desde muchas lunas antes sus favores y les ha pedido que alimenten y llenen de amor a estos seres.
Yo he visto los ojos de Yara y he encontrado en ellos la tranquilidad y ternura que una alma amorosa refleja, le agradezco por darme ese espacio entre sus múltiples tareas reales, le pido al cielo que ese amor que día a día crece le haga fuerte y no termine en este plano ni en toda la eternidad, antes bien que encuentre su cauce hasta el lugar de donde todo amor verdadero procede.
Mi vida también ha sido tocado por el amor verdadero y ha ido creciendo, le pido a dios que me permita seguir este camino que lleno de maravillas y lecciones.
Bueno esta es mi forma de decir que ahora la historia continuará con mucho amor y valentía.
Nuestro entusiasmo, nuestras acciones y nuestro amor dejándose guiar por el amor de Dios nos llevarán al mejor resultado.
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