Alcánzame desde donde estás con tu pensamiento, llena mi espíritu de desconcierto y amor profundo, ahuyenta mis pesadillas y muéstrame un poco del camino a seguir, durante la noche una columna de luz y durante el día una columna de humo, trae contigo la verdad de la historia, vuelve a arder en mi corazón de tal manera que la mente trémula quede nula. Llévate de aquí los temores del mañana, las añoranzas del pasado, haz con tus hijos una descendencia de Reyes y reina desde la palabra sencilla de un corazón amoroso y alegre. Amor de mi vida estás haciendo que las lágrimas dejen de abundar en un rostro triste para comenzar a abundar en la algarabía de las sonrisas y cautivando con miradas y caricias tenues. Amor de mi vida tomaste mi corazón y e regalaste una frescura de adolescente, una sabiduría inconclusa pero consiente y un ánimo de soltar el miedo para dejarlo por allí botado. Siempre que entras en mi mente suena un concierto de proezas, avanzan mis pensamientos a proezas y...
La vida en este plano...