Un momento para recordarte y agradecerte de nuevo, un momento y ya estás de nuevo invadiendo todo mi pensamiento, embriagando los sentidos y trayendo recuerdos, emociones, imágenes y sueños. Mi mente se extasía de ti como siempre, sin frenar ni un solo momento, no fue un sueño pues la sensación y el aroma perduran, quisiste compartir conmigo tu plenitud, quisiste que supiera de tu amor incondicional y del perdón inmediato, como un infante que disfruta su alegría plena y baila y canta sin pretender nada.
Dulce corazón, tibia luz, fresca ternura, en un río tranquilo que de pronto cae estruendoso para golpear con constancia en la roca fría, solo para crear un sereno arco iris. Te miro correr -"No te alejes demasiado" - trato de decirte, pero es tarde ya no alcanza mi voz hasta donde corres, y te vas perdiendo de nuevo, cantando, jugando y volteando apenas de reojo. Plantas un poco de amor por aquí y revelas un amor profundo por allá, cantas por aquí y el eco se escucha desde detrás. Ni siquiera te has dado cuenta cuanto avanzaste en ese juego, ni siquiera advertiste cuantas almas tocaste... sigues adelante desde muy dentro de ti haciendo que la vida funcione, aprender ya no es importante, lo es vivir.
Te siguen unas miradas inocentes, copian tus ahora finos movimientos los apenas nuevos corazones, un abrazo suave, un oído atento, unos sueños ya cumplidos y una esperanza puesta en el amor que insiste en conquistarte. Ya no haces caso a las palabras sino a los hechos, tu corazón se enciende, la mejor forma en la que has convertido lo simple en extraordinario viene desde ti, ahí estuvo siempre.
Gracias por compartir.
Comentarios