Destruyes la fantasía desde donde creaste los sueños ahora rotos, pero no destruyes la fábrica de fantasías y de nuevo caes en una fantasía más con un poco de experiencia de aquí y un poco de allá.
Asumes que tus ensoñaciones pueden llegar a ser realidad y te evades de nuevo en la mente creativa e ilusa de los bienes y títulos logrados de la noche a la mañana, con un poco de esfuerzo pero gracias a la insuperable capacidad de resolver las situaciones más complicadas, o que por la inigualable capacidad de amar te son otorgados. Y justificas tus faltas en donde te sea posible incluso en lo imposible, la fantasía como medio de escape y no como vehículo para lograr con el esfuerzo necesario lo que en realidad te corresponde. No sabes que tanto es y es por que le temes al éxito, te da miedo de ese miedo confuso e inaceptable, miedo donde los pensamientos logran enjuiciarte.
Quédate quieto mientras te despojo de tus sueños y fantasías, nada tendrás como propio hasta que logres balancearlos justamente, ni siquiera se trata de bondad o maldad, sino de consistencia, de constancia y realidad.
Calma tu mente y domina tu alma y tus sentimientos, aprendiste de muchas formas a crear tu estado de ánimo normalmente con fines imprudentemente optimistas, esperando quebrar la lógica. ¿Entonces ya sabes porqué no hubo éxito?, la buena noticia es que la lección la lograste ver, la mala es que tu espíritu no salió intacto. Te conformas con la lección y no es suficiente, colma tu alma de nuevo, detente a mirar hasta donde has llegado y todo el panorama que alcanzas a percibir, recuerda la visión en las montañas, "más altura, mas esfuerzo, mejor satisfacción", "el cansancio es inevitable para el que lucha por una meta, a menos que logres disfrutar el camino"; te dijiste en un momento, es parte del camino, es parte del reto, saboréalo tanto como te sea posible!... viste? solo cambia la ruta pero el objetivo permanece.
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