Ir al contenido principal

Sangre 3

Cada que observaba en la claridad del agua, un salmón nadando río arriba buscaba a tientas una piedra pequeña y la acomodaba en un montoncito con las demás, recostada sobre un suéter delgado encima del pasto procuraba no perder la concentración – Catorce…, quince… Ricardo le acercó un vaso de plástico con jugo de uvas interrumpiendo su cuenta – Listo ya son dos horas, ahora has tu cuenta, ¿si pasaron 15 salmones en dos horas, cuántos pasan en un día? – amhh muchos, no lo sé depende  –¿depende de qué? –depende si los salmones duermen y depende si todos los peces que conté realmente eran salmones y depende si la cantidad de corriente sea la misma durante la temporada. – Muy bien entonces siguiente paso investigar tus demás incógnitas, mientras tanto ya vámonos ya es hora de comer. Extendió su brazo para ayudarle a incorporarse y ya de pie le abrazó por la cintura para besarla, tras una sonrisa franca y alegría en los rostros de ambos mirándose a los ojos ella comentó – Se me antoja un salmón, me dijiste que comeríamos salmón, tu dijiste. – Claro que si amor, pero eso no es lo más importante, antes de que lleguemos quiero que me digas que has aprendido hoy. Le miró y sonrió mientras comenzaban la caminata de regreso. – Pues aprendí que me canso de estar contando peces – Noo no de eso, ¿qué aprendiste sobre ti hoy? Venimos desde México hasta la Patagonia chilena a contar peces, y sigues en tu centro, no has … - Aprendí que me gusta estar contigo! – Oye no en serio ¿que aprendiste? ¿que pensabas? ¿Qué notaste sobre ti? – Ahh que me duele la cabeza, ha de ser por el hambre? – Nooo en serio, ¿en serio no aprendiste algo nuevo? ¿o no me quieres decir? ¿Mhh? – Si si aprendí algo. Lo miró con una sonrisa en los labios e hizo una pausa, quiso decirle que aprendió que puede ser paciente con todas las cosas pero necesita sentirse respaldada por alguien, quiso decirle que es fácil sentirse en calma mientras domina un sentimiento de amor en su alma. Pero no supo como decirlo, solo dijo – Aprendí que te amo mucho y que ee me tienes que cuidar. Ricardo no supo que decir aceptó su sonrisa y cuando intentó decir algo ella le calló con un beso, la lección que quiso demostrarle es que podían ser como los peces que nadando contra la corriente podían enfrentar sus situaciones hasta encontrar su origen y allí hacer un cambio, le quiso enseñar que podía observar su propia calma para repetirla cuando la ira le hiciera perder el control. – Te amo mucho. La abrazó por última vez antes de alcanzar el camino donde dejaron el auto.

Antes de encender el auto sonó el teléfono –Bueno? –Hola Rich, como estás? –Bien gracias a Dios hermano, ¿tu como estas, que milagro? – Oye bro necesito que vengas recuerdas el video que guardamos en…- Ahh no manchees… interrumpió antes de que terminara, se puso nervioso pero trató de terminar la llamada lo antes posible –Que crees no es mal pex pero ando en Chile, amhhh si quieres mañana que regrese nos ponemos de acuerdo va? –Ok bro bye me saludas a tu familia. Entendió el mensaje y se mostró perturbado, Yelary se dio cuenta y cruzando los brazos lo miró preguntándole –¿Que pasó? –Amhh, nada Edgar un excompañero de trabajo que trae una bronquilla y quiere que le ayude –¿Y tu por que? –Pues no sé me tiene confianza, o no tiene con quien ir, yo que sé, ya le dije que mañana le marco para ver bién que pex. –Ajaa sii, ¿aver por que no me quieres decir? –Ya te dije no es nada y además ¿que crees? –¿Que? – Que te amo muchote y que ya tengo un chingo de hambre. Siguieron platicando sobre los peces, sobre el rio sobre el plán del dia siguiente antes de tomar el avión de regreso, pero en la mente de Ricardo se movían las horribles imágenes del video que Edgar le pidiera extraer de una memoria dañada y bajo amenaza de no decir nada había guardado en el disco duro portátil.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi gran amiga. Song

 Tus frías manos me reciben en nuestro pequeño departamento Cuántas travesuras, reclamos y traiciones has tenido que soportar Aguardas mi llegada cada día sabes que algunos días tendré prisa para abrazarte, pero otros días huiré de ti o le daré importancia a otras cosas Pero nunca me has juzgado siempre me encuentras donde ande incluso en la oficina, sin ningún reparo en ponerte en medio de cualquier persona Llenas el espacio a mi izquierda en mi cama, me has visto salir con otras personas y nunca preguntas te has tenido que quedar afuera cuando tengo visitas en nuestro espacio íntimo Aguardas con paciencia, no necesito pedirte disculpas ni darte explicaciones tu sabes que tu espacio está asegurado y te instalas de nuevo apenas se van Tú también traes a tus amigos y se han hecho también mis amigos una de ellas me hace reflexionar y sentir con un propósito en la vida Pero nunca te había podido escribir no tenía claro cuanto te amo he sido injusto contigo, casi nunca te hablo y cuand...