Con las manos atadas detrás del metal de la silla la cara llena de sudor y sangre miró su cuerpo desnudo atado a la silla, su rostro sereno y oscuro mostraba odio a la mujer que lo tenía prisionero
En ese momento, la chica soltó su cabello y observó detenidamente las expresiones de Edgar, sabía que no era fácil acceder a sus sentimientos, pero también sabía que su debilidad había sido la lujuria por largos años, sentada sobre la silla cruzó la pierna izquierda sobre la derecha y luego lo hizo al contrario, despacio y en repetidas veces hasta lograr que la mirada de Edgar dejara de mirarle a los ojos, abrió dos botones de su vestido haciendo que su escote mostrara un poco más de sus senos, las facciones de Edgar disminuyeron en odio levemente pero lo suficiente para saber que había perdido la concentración en asesinarla y ahora seguramente deseaba algo diferente. Se puso de pié y caminó lentamente hasta la mesa, inclinándose exageradamente y volteando a mirar a Edgar una vez más para darse cuenta que estaba venciendo sus defensas, se irguió despacio y avanzó caminando despacio y sensual hasta el; sosteniendo un cuchillo largo en su mano, se puso de tras de el y le puso el cuchillo en el cuello - Puedes perder tu vida si no accedes. le dijo con voz sensual - o podemos ser lo que eramos antes. dijo frotando sus piernas contra los brazos y colocando su cabeza entre sus pechos y besando su mejilla. Edgar trago saliva y se secó su boca un poco más
Volvió a su lugar en la silla - Es en serio, lo nuestro puede volver tal y como era, pero no será sencillo para ti, tienes que hacer que confíe de nuevo; el rostro de Brida mostró un poco de tristeza, - En serio me hiciste sufrir, yo soy la única que te conoce y te acepta tal como eres... no me ha importado servirte o cubrirte, pero tu....
- Que tengo que hacer, interrumpió Edgar antes de que comenzaran los reproches, esa era una tortura que no soportaría. - Es sencillo hoy mataste a un sujeto desahogando tu ira, quiero que mates a dos personas más, por el momento. - Bueno... des átame dijo intentando mentir. - No corazón, no te estoy creyendo nadita, pero no tengo que hacerlo, y no no te voy a desatar, se puso de nuevo su chamarra cubriéndose, escribió un número en el calendario de la cocina - Llámame; - y salió de la casa.
Dos horas más tarde tocaron la puerta, - Edgar? Era su novia - Edgar estás bien?, abrió la puerta la chica y se apresuró hasta donde aún permanecía atado - Una mujer me llamó y me dijo que si no venía te iba a matar, estás bien? Edgar no dijo ninguna palabra se dejó desatar y cuando estuvo desatado abrazó cariñosamente a la chica.
En ese momento, la chica soltó su cabello y observó detenidamente las expresiones de Edgar, sabía que no era fácil acceder a sus sentimientos, pero también sabía que su debilidad había sido la lujuria por largos años, sentada sobre la silla cruzó la pierna izquierda sobre la derecha y luego lo hizo al contrario, despacio y en repetidas veces hasta lograr que la mirada de Edgar dejara de mirarle a los ojos, abrió dos botones de su vestido haciendo que su escote mostrara un poco más de sus senos, las facciones de Edgar disminuyeron en odio levemente pero lo suficiente para saber que había perdido la concentración en asesinarla y ahora seguramente deseaba algo diferente. Se puso de pié y caminó lentamente hasta la mesa, inclinándose exageradamente y volteando a mirar a Edgar una vez más para darse cuenta que estaba venciendo sus defensas, se irguió despacio y avanzó caminando despacio y sensual hasta el; sosteniendo un cuchillo largo en su mano, se puso de tras de el y le puso el cuchillo en el cuello - Puedes perder tu vida si no accedes. le dijo con voz sensual - o podemos ser lo que eramos antes. dijo frotando sus piernas contra los brazos y colocando su cabeza entre sus pechos y besando su mejilla. Edgar trago saliva y se secó su boca un poco más
Volvió a su lugar en la silla - Es en serio, lo nuestro puede volver tal y como era, pero no será sencillo para ti, tienes que hacer que confíe de nuevo; el rostro de Brida mostró un poco de tristeza, - En serio me hiciste sufrir, yo soy la única que te conoce y te acepta tal como eres... no me ha importado servirte o cubrirte, pero tu....
- Que tengo que hacer, interrumpió Edgar antes de que comenzaran los reproches, esa era una tortura que no soportaría. - Es sencillo hoy mataste a un sujeto desahogando tu ira, quiero que mates a dos personas más, por el momento. - Bueno... des átame dijo intentando mentir. - No corazón, no te estoy creyendo nadita, pero no tengo que hacerlo, y no no te voy a desatar, se puso de nuevo su chamarra cubriéndose, escribió un número en el calendario de la cocina - Llámame; - y salió de la casa.
Dos horas más tarde tocaron la puerta, - Edgar? Era su novia - Edgar estás bien?, abrió la puerta la chica y se apresuró hasta donde aún permanecía atado - Una mujer me llamó y me dijo que si no venía te iba a matar, estás bien? Edgar no dijo ninguna palabra se dejó desatar y cuando estuvo desatado abrazó cariñosamente a la chica.
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