Abrió los ojos intentando ver algo tras una luz cegadora, con su mano cubrió un poco para poder distinguir en donde estaba, la habitación le parecía extraña, la luz del sol entraba deslumbrante por un ventanal sin cortinas y le quemaba directo en el rostro, de pronto apareció un recuerdo en su aturdida mente; era el de la playa de Veracruz se recordaba paseando a la orilla del mar con algunas picaduras en las piernas por los insectos de las dunas, su recuerdo era una tarde de Verano y su alma se encontraba inquieta, miró sus manos arrugadas y sus uñas gruesas, le pareció extraño no recordar nada de como había llegado a esa habitación que conforme se revelaba ante sus ojos le parecía más extraña, se quitó la sábana que cubría el resto de su cuerpo decidido a levantarse y miró su cuerpo apenas cubierto por un boxer, sintió debilidad en sus piernas cuando intentó hacerse a la orilla de la cama para sentarse sobre ella, entonces fué que logró distinguir mejor la habitación que le rodeaba y la angustia lo sacudió por un instante, no podía reconocer nada a su alrededor pero lo peor era que en el espejo de enfrente no lograba reconocerse a si mismo, miró su barba y bigote descuidados, un rostro viejo y cansado y su cabello lleno de canas, le faltaban las fuerzas para ponerse de pié, no lograba saber si aquel recuerdo era real o un sueño.
Miró en el buró un papel, doblado por la mitad que jugaba en un vaivén con el viento que entraba por la ventana y amenazaba con volar de sus sitio en cualquier momento, lo alcanzó con su mano y puso atención en las palabras que en el venían:
Te hablo desde tu pasado, pues hoy te tengo que hablar de la vida que tenemos, las cosas nos han resultado geniales en general, pues conociste el amor y eso ya es más de lo que muchos logran, el amor de Dios siempre ha estado cerca nuestro, la abundancia y la familia nunca nos han dejado a un lado.
Pero hay algo que debes saber, todo lo que somos como personas, lo que nos hace ser quienes somos está basado en una sola cosa y esto són nuestros recuerdos, los tuyos irán desapareciendo paulatinamente y algunos quedarán descompuestos sin saber el tiempo exacto de cuando pasaron o si se trató solo de un sueño, no te desanimes pues tomaste las previsiones correspondientes, tienes quien te atienda y entre ellos a tu amorosa familia, si dudas de quienes son tu familia, trátalos a todos como si lo fueran pues tuviste mucho cuidado de escojer a personas dedicadas y pacientes para estár cerca tuyo, trata de no enfurecer si crees que hacen algo en tu contra, todo lo dispusiste para que estos los últimos días de tu vida fuesen tranquilos, los recuerdos de quien eres de pronto se perderán de tu mente, pero en aquellos que te rodean permanecerán aun cuando tu ya no estés.
Mira las fotografías que has guardado, algunas de ellas seguramente te resultarán más familiares por la mañana cuando los recuerdos se confunden con sueños, has preparado varias actividades para ti mismo; Las personas que te cuidan llevan la cuenta de ello, solo hay en este punto de tu vida algo importante que debes cumplir para poder disfrutarlo "Se muy amable y docil", ahora nadie usará esta cualidad en tu contra y si la duda surge solo ama.
Inquieto por las palabras que acababa de leer de su propia mano soltó el papel dejando las fuerzas de su mano, una suave y melódica voz se movió en el pasillo de la casa hasta su puerta, una hermosa niña y su padre abrieron despacio la puerta para entrar a la habitación, "Abueeliiito" - Dijo la chiquilla apresurándose hasta el pié de la cama y extendiendo sus brazos hasta su cuello. La sonrisa se dibujó en su rostro presa del cariño que la infante le ofrecia y la cálida sonriza del hombre que le miraba desde la puerta, para el resultaban unos desconocidos, pero aun si lo eran resultaban los desconocidos más cálidos.
En el buró de su habitación el reloj marcaba las 10:10 de la Mañana de un día Domingo.
Miró en el buró un papel, doblado por la mitad que jugaba en un vaivén con el viento que entraba por la ventana y amenazaba con volar de sus sitio en cualquier momento, lo alcanzó con su mano y puso atención en las palabras que en el venían:
Te hablo desde tu pasado, pues hoy te tengo que hablar de la vida que tenemos, las cosas nos han resultado geniales en general, pues conociste el amor y eso ya es más de lo que muchos logran, el amor de Dios siempre ha estado cerca nuestro, la abundancia y la familia nunca nos han dejado a un lado.
Pero hay algo que debes saber, todo lo que somos como personas, lo que nos hace ser quienes somos está basado en una sola cosa y esto són nuestros recuerdos, los tuyos irán desapareciendo paulatinamente y algunos quedarán descompuestos sin saber el tiempo exacto de cuando pasaron o si se trató solo de un sueño, no te desanimes pues tomaste las previsiones correspondientes, tienes quien te atienda y entre ellos a tu amorosa familia, si dudas de quienes son tu familia, trátalos a todos como si lo fueran pues tuviste mucho cuidado de escojer a personas dedicadas y pacientes para estár cerca tuyo, trata de no enfurecer si crees que hacen algo en tu contra, todo lo dispusiste para que estos los últimos días de tu vida fuesen tranquilos, los recuerdos de quien eres de pronto se perderán de tu mente, pero en aquellos que te rodean permanecerán aun cuando tu ya no estés.
Mira las fotografías que has guardado, algunas de ellas seguramente te resultarán más familiares por la mañana cuando los recuerdos se confunden con sueños, has preparado varias actividades para ti mismo; Las personas que te cuidan llevan la cuenta de ello, solo hay en este punto de tu vida algo importante que debes cumplir para poder disfrutarlo "Se muy amable y docil", ahora nadie usará esta cualidad en tu contra y si la duda surge solo ama.
Inquieto por las palabras que acababa de leer de su propia mano soltó el papel dejando las fuerzas de su mano, una suave y melódica voz se movió en el pasillo de la casa hasta su puerta, una hermosa niña y su padre abrieron despacio la puerta para entrar a la habitación, "Abueeliiito" - Dijo la chiquilla apresurándose hasta el pié de la cama y extendiendo sus brazos hasta su cuello. La sonrisa se dibujó en su rostro presa del cariño que la infante le ofrecia y la cálida sonriza del hombre que le miraba desde la puerta, para el resultaban unos desconocidos, pero aun si lo eran resultaban los desconocidos más cálidos.
En el buró de su habitación el reloj marcaba las 10:10 de la Mañana de un día Domingo.
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