Día del padre, a 12 meses de despegar de una terrible
situación espiritual en donde reinaba la tristeza y la melancolía, pero desde
allí mi padre del cielo me pedía ser su hijo, me solicitaba permiso para
intervenir en mi camino con sus bendiciones, y sin sentir nada que perder pues
lo sentía todo perdido, me sentía en la peor de las soledades y mi respuesta
fué Si, ya has de mi lo que Tú quieras, ya no tengo a donde ir, esa situación
fue momentánea, pero la puerta se abrió para comenzar a dejarme guiar, y entre
reniegos y sin entender que espera Dios que haga, me deje seducir por algo que
hasta hoy sigue rebasando cualquier expectativa, sé que ya no hay retorno, abrí
una puerta que ya no puedo cerrar, ya no puedo intervenir en el plan que mi
padre tiene, que puedo hacer si en prenda dejé mi soledad, mis culpas, la tristeza
extrema que dobló mi espíritu y desde allí me tuvo que reconstruir mi padre,
uno a uno ha ido poniendo los pedacitos de alegría, de sentido, de verdad y
amor. Necio como suelo ser, incrédulo, con una fe insignificante he seguido
haciendo berrinches y retándolo, pero nunca se rinde, cree en mi como nadie,
firmarle una renuncia ha pasado por mi mente, y la oportunidad ha estado
presente para hacerlo pero aquí sigo, con ganas de salir corriendo en cualquier
momento, haciendo pataletas por que cual niño malcriado o como dicen por aquí “
werco chiflado” sigo queriendo hacer mi voluntad.
Aun así me ha permitido seguir en su plan, después de los
últimos eventos en mi vida he visto que no soy quien para interferir en sus
planes, si me puse en sus manos cedí mi voluntad a sus planes, sigo sin
entender por completo sus planes, es como recorrer un bosque en una noche
obscura, el brillo de la luna deja ver sombras, pero es difícil seguirte con la
miseria de fé que tengo, ganas de huir sigo teniendo, por lo que me doy cuenta que mi nivel de
entendimiento es mínimo con respecto a tus planes, a veces sueño que regreso
donde mis amores, sueño que habito con mis seres amados, pero despierto solo de
nuevo.
He recibido del amor de mi padre el espíritu que calma mi
corazón, su ausencia es un castigo autoimpuesto por mi necedad a hacer su
voluntad, calma mi ansiedad calma mis ánimos de rendirme y me pone de nuevo a
su servicio.
Oye padre mírame aquí siguiendo tus órdenes y tan lejos de
comprender mi propio camino, se que me mi mente y mi cuerpo se resisten, mis
acciones no han sido del todo apegadas al sentido de tu plan, queriendo
sabotear tus planes he hecho cosas que resulta que encuentran acomodo en ese
plan, y me sorprendo de nuevo en como haces tu voluntad pese a la mía.
Amor a un objetivo?, cual es el objetivo que quieres que
persiga?, tan envilecido he estado en este mundo, tanta falta de comunicación
hemos tenido tu y yo que me vuelvo a extrañar y sentirme agraciado y afortunado
como el que más al poderte escribir.
Estoy de nuevo recordando a mi padre terrenal, a Dón
Fidencio que con sus alegrías contagiosas, con sus ganas de seguir amando a su
familia; con su peculiar estilo de hacerlo, el hombre que me dejó en herencia
un sentimiento de lucha constante, un sentido de libertad y mente abierta, tan
libre como lo son mis pensamientos, en herencia un sentido de hospitalidad y
fraternidad con mis hermanos. Oye padre del cielo, en esta vida me diste un
padre genial, al que muy poco he agradecido, tan lleno de cariño, con sus
propios retos y debilidades pero siempre bien intencionado, Gracias papá!!, me has hecho una persona que
busca razonar el sentido de mis actos. Aveces quisiera ser con mis hijos, al menos como tú lo fuiste con nosotros, ha sido una bendición tenerte todo este tiempo, una bendición que no he sabido valorar ni aprovechar, te amo un chingo apa, sé que tu día será feliz el día de hoy pues mis hermanos estarán cerca de ustedes festejando la vida.