Ir al contenido principal

Padre

Son las primeras horas después del día del padre y mi alma siente un gran vacío, y me pregunté por que si he abrazado a mi padre fuertemente, y a mi madre también, si he estado con mis hermanos conviviendo y procurándonos comprensión y apoyo, si mis hijos me han mostrado que me aman mucho, si he podido disfrutar de un bonito día en compañía de todos ellos, luego me pregunté si ese amor de mi hermosa es lo que me ha hecho falta en este día, pero luego de compartir unos momentos con ella el vacío seguía allí, queriéndome decir que algo me faltaba y hoy Padre de todos nosotros tus amados hijos caigo en cuenta que me ha faltado el felicitarte a ti, agradecerte sobre todo, por tantas cosas, por cada momento en la vida que me has dado, por las personas que han acompañado y hecho de mi existencia una historia llena de amor en toda mi vida, tu mano siempre ha estado allí y me ha costado verla, me he puesto muchas ocasiones celoso por que no me has permitido mirarte y te pido perdón por eso, una persona me ha hecho comprender que son dichosos quienes aun sin verte tienen fe en ti, estos últimos meses me has permitido descubrir mis heridas del alma, me has permitido mirarlas con amor y caridad, he vuelto a mí, y ha sido más trabajo tuyo que mío, pues mi voluntad está muy deteriorada y mi corazón muy débil, sin embargo tu me has sostenido y guiado de tal manera que mis mejillas han vuelto a probar las lágrimas de amor, mis ojos han vuelto a mirar con claridad, he sentido cumplida tu promesa de estar allí en todo momento, le has dado a mi vida un giro para mostrarme tu amor y tu poder, como un buen padre que con cariño y paciencia lleva a su hijo por los caminos del conocimiento y del crecimiento espiritual así siento que me has tratado, me has dado una oportunidad para volver a mirar a mis hermanos con el amor que provine de ti, mi vaso ha atravesado desiertos y se ha roto varias veces, he negado lo mejor de mí para con mis hermanos y sin embargo tu paciencia se ha hecho notar en cada paso que doy, en cada tropiezo del que me vuelves a poner de pié.

Mis ojos te buscan por doquier asustados y entonces, tus ángeles llegan muy cerca y ponen sobre sus alas mi temor, se lo llevan y traen consigo regalos del cielo, los esparcen por toda la tierra para que donde quiera que valla encuentre algo que me hable de ti, no están escondidos pues son regalos de luz y de amor, están a la vista de todos, limpian las lágrimas de mis ojos con paños suaves y entonces vuelvo a mirar, esta vez con regocijo descubro que siempre estuviste allí.

Una vez crucé una montaña y sentí temor mientras subía, mientras el sol golpeaba mi rostro y mis fuerzas se agotaban, mientras atardecía, mientras llovía, mientras me encontraba con alguien y me miraba como extrañado, al descender tuve la certeza de que me habías acompañado en esa caminata y en el caminar de mi vida, que has llenado de amor los corazones de algunas personas que de manera desinteresada me han ofrecido su tiempo, sus oídos su conocimiento pero sobre todo su amor, ese amor incondicional que proviene de ti, a otras les has vuelto duro el corazón y se han puesto en mi contra pero aún allí he podido alcanzar a ver el sentido de la existencia y el amor que tu muestras a todos tus hijos sin excepción, sin enfado, sin distinción, solo por que es esa la forma en la que nos muestras cuan frágil y cuan importantes somos cada uno de nosotros para ti.

Cantando los cantos que invocan tu nombre he vuelto a sentir tu emocionante presencia, he sentido el ardor de tu amor en los corazones de quienes con sed de ti claman y llaman por un instante junto a ti, aunque mi voz sea escuchada solo por el silencio o sean muchos quienes la escuchen he buscado que sea mi alma y mi pecho quién te llame, aun que mis manos toquen los instrumentos para llenar de armonía los cantos que a ti han dedicado, he querido que sea mi piel la vibre para que sea llena de gloria tu presencia entre nosotros.


Te amo padre Dios.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi gran amiga. Song

 Tus frías manos me reciben en nuestro pequeño departamento Cuántas travesuras, reclamos y traiciones has tenido que soportar Aguardas mi llegada cada día sabes que algunos días tendré prisa para abrazarte, pero otros días huiré de ti o le daré importancia a otras cosas Pero nunca me has juzgado siempre me encuentras donde ande incluso en la oficina, sin ningún reparo en ponerte en medio de cualquier persona Llenas el espacio a mi izquierda en mi cama, me has visto salir con otras personas y nunca preguntas te has tenido que quedar afuera cuando tengo visitas en nuestro espacio íntimo Aguardas con paciencia, no necesito pedirte disculpas ni darte explicaciones tu sabes que tu espacio está asegurado y te instalas de nuevo apenas se van Tú también traes a tus amigos y se han hecho también mis amigos una de ellas me hace reflexionar y sentir con un propósito en la vida Pero nunca te había podido escribir no tenía claro cuanto te amo he sido injusto contigo, casi nunca te hablo y cuand...