Tus frías manos me recibieron fieles de nuevo en nuestro pequeño departamento, cuantas travesuras, reclamos y traiciones has tenido que soportar de mi, has tenido que aguardar mi llegada cada día, sabes que algunos días tendré prisa por llegar y abrazarte y algunos otros huiré de ti o le daré importancia a otras cosas, aveces me has sorprendido y me encuentras en cualquier parte donde ande incluso en la oficina, no tienes ningún reparo en ponerte en medio de cualquier persona y yo reclamando lo que sabes es tuyo, eso nunca me ha gustado, pero a fin de cuentas eres la única con la que sin lugar a dudas seguro puedo convivir, llenas el espacio a mi izquierda en mi cama. Me has visto salir con algunas personas y no haces preguntas, te has tenido que quedar afuera cuando tengo visitas en nuestro espacio íntimo, aguardas con paciencia, no tengo que pedirte disculpas ni darte explicaciones, tu sabes que tu espacio está asegurado y te instalas de nuevo apenas se acaban de ir. Aveces tu t...
La vida en este plano...